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14 de septiembre de 2024
Michael Jackson y Nirvana: Bad y Smells Like Teen Spirit, dos álbumes que redefinieron el pop y el grunge.

En un día como hoy, Bad de Michael Jackson y Smells Like Teen Spirit de Nirvana cambiaron la historia de la música. Así es su legado.
El 13 de septiembre es una fecha clave en la historia de la música. En este día, dos discos que marcaron un antes y un después en sus respectivos géneros fueron lanzados al mundo: Bad de Michael Jackson en 1987 y Smells Like Teen Spirit de Nirvana en 1991. Estos dos álbumes no solo definieron la música de las décadas de los 80 y los 90, sino que también dejaron un legado que sigue influyendo a artistas hasta el día de hoy. En este artículo, exploraremos la historia detrás de estos dos discos legendarios, cómo representan las diferencias entre el pop de los 80 y el grunge de los 90, y por qué su impacto perdura en la cultura musical actual.
Bad de Michael Jackson: El Rey del Pop en su apogeo
Lanzado el 13 de septiembre de 1987, Bad fue el séptimo álbum de estudio de Michael Jackson, y la continuación de su exitoso Thriller (1982). Con Bad, Jackson no solo tenía el desafío de igualar el éxito sin precedentes de su disco anterior, sino que también quería consolidarse como un artista completo. Y lo logró.
Producido por Quincy Jones, Bad incluyó una serie de sencillos que dominaron las listas de éxitos: "Bad", "The Way You Make Me Feel", "Smooth Criminal" y "Man in the Mirror", entre otros. De hecho, Bad fue el primer álbum en la historia en tener cinco sencillos que alcanzaron el número uno en el Billboard Hot 100.
La influencia de Bad en la música de los 80
El éxito de Bad fue más que una colección de éxitos pop. Michael Jackson introdujo una mezcla de géneros que incluía R&B, funk, rock y baladas de poder, creando una experiencia auditiva diversa y accesible para diferentes audiencias. Temas como "Dirty Diana", que combinaban riffs de guitarra eléctrica con la suavidad de la voz de Jackson, ampliaron los límites del pop, acercándolo al rock.
El álbum también fue clave en la consolidación de la era de los videoclips. Con la coreografía icónica de "Smooth Criminal" y la colaboración visual de Martin Scorsese para "Bad", Jackson transformó los videos musicales en una forma de arte.
El impacto de Bad no solo se limitó a la música pop. La influencia de Jackson se extendió a la moda, el baile y el entretenimiento visual. Hasta el día de hoy, los pasos de baile de Bad siguen siendo imitados, y sus vídeos continúan siendo referencia para la cultura pop moderna.
Smells Like Teen Spirit de Nirvana: El himno de una generación
El 13 de septiembre de 1991, mientras Michael Jackson aún reinaba en el mundo del pop, Nirvana lanzó un sencillo que cambiaría el curso del rock: Smells Like Teen Spirit. Esta canción, que sería el primer sencillo de su álbum Nevermind, fue como un grito de rebelión para la juventud de los 90, marcando el inicio del dominio del grunge en la escena musical.
Con su potente mezcla de guitarras distorsionadas, voces rasgadas y letras ambiguas, Smells Like Teen Spirit capturó el desencanto de una generación cansada de los excesos de los 80. La banda liderada por Kurt Cobain, junto a Krist Novoselic y Dave Grohl, no solo redefinió el sonido del rock, sino que también trajo consigo un nuevo sentido de autenticidad en la música.
El grunge: una reacción a los excesos del pop de los 80
Mientras que los 80 fueron una década marcada por el brillo del pop y la ostentación de las estrellas de rock glamorosas, los 90 trajeron consigo una reacción en contra de esa superficialidad. El grunge, con su enfoque minimalista y su desprecio por el virtuosismo técnico, ofreció una alternativa a la producción pulida del pop de los 80. Las canciones de Smells Like Teen Spirit eran crudas, viscerales y llenas de emoción, pero sin los adornos excesivos que caracterizaban a la música de la década anterior.
Nirvana se convirtió en la cara del grunge, un movimiento que incluía a otras bandas como Pearl Jam, Soundgarden y Alice in Chains. A través de Smells Like Teen Spirit, Cobain expresó el agotamiento y la frustración de una generación que buscaba autenticidad y significado en un mundo cada vez más materialista.
Comparando dos décadas: el pop de los 80 vs. el grunge de los 90
La comparación entre el pop de los 80, ejemplificado por Bad, y el grunge de los 90, representado por Smells Like Teen Spirit, revela dos enfoques radicalmente diferentes de la música y la cultura popular.
Los 80 fueron una década marcada por la opulencia y la celebración del exceso. El pop era colorido, glamuroso y aspiracional. Michael Jackson, con su perfección técnica, sus producciones elaboradas y su imagen cuidadosamente construida, encarnaba esa era. Los videoclips se convirtieron en una herramienta esencial para vender música, y Jackson lideró esa revolución visual.
Por otro lado, los 90, y especialmente el grunge, representaron una reacción en contra de todo ese brillo. Nirvana y otras bandas de grunge rechazaron el glamour, tanto en su sonido como en su apariencia. Las camisas de franela, el cabello despeinado y las guitarras distorsionadas se convirtieron en los símbolos de una era que valoraba la autenticidad por encima de todo.
El legado de Bad y Smells Like Teen Spirit
A pesar de sus diferencias, ambos discos han dejado una huella imborrable en la historia de la música. Bad sigue siendo un referente del pop, y Michael Jackson es recordado no solo como el Rey del Pop, sino también como un pionero en la integración de la música, la moda y el arte visual.
Smells Like Teen Spirit, por su parte, cambió la forma en que entendemos el rock y el pop alternativo. Kurt Cobain se convirtió en un ícono cultural, y su legado sigue vivo en la música de bandas contemporáneas que buscan replicar la autenticidad y crudeza que Nirvana trajo al frente.
Ambos álbumes, aunque de diferentes géneros y épocas, comparten algo en común: fueron la voz de su generación. Michael Jackson, con su perfección pop, dio forma a los sueños y aspiraciones de los jóvenes de los 80. Nirvana, con su estilo desgarbado y su sonido crudo, capturó el desencanto y la rebelión de los jóvenes de los 90.
Bad y Smells Like Teen Spirit fueron lanzados un 13 de septiembre, pero más allá de compartir una fecha, comparten un lugar en la historia de la música. Ambos discos representaron el espíritu de sus épocas y dejaron un legado que sigue influyendo a los músicos de hoy. Mientras el pop de los 80 brillaba con el resplandor de estrellas como Michael Jackson, los 90 trajeron consigo la oscuridad y la autenticidad de bandas como Nirvana. Dos estilos diferentes, dos generaciones distintas, pero un impacto duradero.
Escucha Bad y Smells Like Teen Spirit hoy, y sumérgete en el poder de dos discos que cambiaron la música para siempre.
Por Luis Tomasoli
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