Aquà tienes mi amor un regalo del sol
y también mi condena,
todo mi corazón, esta dulce emoción
que todo lo envenena.
Nervioso de esta manera
quizá pierda algunas luces,
luces para llegar a vos
cuando no tengo la manera.
Y yo siempre dije que no,
y vos siempre decÃas: ¿Por qué mi amor?
Si tú no puedes llegar hasta mÃ
permite que te bese asÃ.
Tú que tienes piedad sabes de esta ansiedad
que todo lo envenena.
Ya sé que es irreal esto de que no hay tiempo
pero es lo que siento.
Y yo siempre dije que no,
y vos siempre decÃas: ¿Por qué mi amor?
Si tú no puedes llegar hasta mÃ
permite que te bese asÃ.
Más el dÃa en que te marchaste
supe lo que eras para mÃ.
TodavÃa me pregunto
por el último beso que te di.
Y pensar que estoy herido y es mi culpa...
mordido
y es mi culpa...
¡Herido!