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Galerna

La Oreja de Van Gogh

Un susurro en la tormenta (2020) aldaieta 4 La Oreja de Van Gogh Galerna

Él salía pronto de casa

con la mano en el corazón,

la corbata mal anudada

y su parte de razón.

Ella hacía después la cama

con jirones de su amor

mientras iba recogiendo su dolor.


Pero al regresar, como cada día,

la galerna abría el ventanal.

El rencor sentado frente a la ira

se desafiaban una vez más.


Sois los dos culpables de que en mi pecho

vivan la serpiente y el alacrán,

vivan la tormenta y el desaliento,

las espinas del rosal.

Sois los dos culpables de que en mis sueños

no haya un cielo al que mirar,

no haya un río, no haya campo, no haya paz.



El volvía tarde y cansado

sin nada que contar

Ella abría sus ojos claros

desgastados de esperar.

El huía como los gatos

que se asustan al pasar

mientras ella preparaba su verdad.


Un guante caía sobre mis flores,

otro duelo a muerte iba a comenzar.

El ruido de sables de cada noche

con el mismo herido que reanimar.


Sois los dos culpables de que en mi pecho

vivan la serpiente y el alacrán,

vivan la tormenta y el desaliento,

las espinas del rosal.


Sois los dos culpables de que en mis sueños

no haya un cielo al que mirar,

no haya un río, no haya campo, solo el mar de mi soledad.


Sois los dos culpables de que en mi cuello

sienta vuestras manos al despertar

que me aprietan cada día un poco más.

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