Letra
Ver letra con acordes
En la fría noche
del alma que duerme
y llora su dureza,
un ?sí? iluminó la oscuridad.
El corazón joven
que temblaba ante la entrega,
se volvió fuerte
al toque de tu caricia.
Y llegó la mañana,
clara como nunca,
al cobijo de una Madre,
Guardiana de la fe,
en el recinto sacro
donde un corazón se inclina.
Y se tiembla en amor
y se ofrece la vida.
Ahora todo ha cambiado,
remanso de paz,
inocente alegría,
por fin pudieron dar
aquello que su Dios pedía.
Prefiero el paraíso,
fue el grito de dentro.
Se perdió el miedo al dar,
a entregarse, a morir para vivir.
Y la Madre sonríe
y abraza a sus pequeñas,
en el valle silencioso
donde todo habla de Ella.
Prefiero el paraíso,
fue el grito de dentro.
Se perdió el miedo al dar,
a entregarse, a morir para vivir.