Acordes de Mario Bofill
Canciones de Mario Bofill para tocar en guitarra, piano y ukelele. Repertorio ordenadas alfabéticamente.
Canciones de Mario Bofill
- Al abuelo que se va 1.336
- Andresito 1.429
- Baile de campo 1.762
- Bar y pista 1.341
- Cantalicio vendió su acordeón 2.845
- Carta a un hermano 1.703
- Chamamé de los esteros 1.913
- Conjunto pena y olvido 4.595
- Cuando llega un forastero 3
- Cuando llora un chamamé 100
- De ti me contaron 1.085
- Después de la secundaria 18
- Don Juancito 1.325
- Don Tibucho toca hasta dormir 972
- El Carau 2.794
- El hijo del chamamé 1.755
- Estero carambola 1.207
- Estudiante del interior 3.306
- Flores del alma 2.242
- Glorias de nuestro pasado 2.090
- Juán chifla 1.273
- La juventud y el chamamé 1.618
- La valija 1.278
- La Yerra 1.414
- Let Me Love You 22
- Los dos viejitos 1.236
- Los ramones 1.953
- María de los Luceros 2.141
- Medio Litro 2.831
- Misiones de mi recuerdo 1.010
- Mujer américa 880
- No me pidas mi guitarra 1.142
- No quiero irme de aquí 1.715
- Oh ché gente cuera 2.361
- Ojo por ojo 1.296
- Para volver a santo tomé 1.741
- Requecho 2.015
- Rocío 929
- Romance Corrientes Chaco 10
- Serenata a la tapera vieja 1.775
- Serenata en la ciudad 1.155
- Una fiesta patria en mi pueblo 964
- Viva la pepa 3.593
- Yacaré coroi 978
- Yapeyú, mi padre y yo 1.282
- Yo nací en loreto pueblo 957
- Yo que te quiero tanto 1.871
Biografía de Mario Bofill
Mario Bofill (n. 1948) es un cantautor correntino (Argentina) dedicado al chamamé y la música litoraleña, de gran popularidad en el noreste argentino. Ha compuesto más de 200 canciones que han sido interpretadas por los principales cantantes folklóricos del país, entre las que se encuentran Cantalicio vendió su acordeón, Requecho, Conjunto Pena y Olvido, Estudiante del interior, Viva la Pepa, Oh che gente cuera, etc.
Sus canciones se caracterizan por reflejar la vida, personajes y costumbres de los pequeños pueblos del interior y de la gente humilde, acompañadas por lo general de un relato, muchas veces atravesadas por el humor, sobre las circunstancias que llevaron a su creación. Por esta forma de ser, el crítico Carlos Bevilacqua lo ha definido como "cantor-cuentista",1 y lo ha descripto del siguiente modo:
Bofill constituye un fenómeno de popularidad. De hecho, su nombre era coreado por la multitud una hora antes de su actuación. Durante décadas habitué de humildes escenarios del interior, recién en los últimos años logró imponer masivamente su estilo de carismático juglar en toda la región del NEA. El hombre no sólo conmueve con poderosas versiones de clásicos del chamamé, sino que prologa las canciones con un relato costumbrista relacionado con la letra. De pronto, como un Landriscina visceral y caprichoso, es capaz de interrumpir lo que viene cantando para volver a hablar o empezar con otra pieza.