Bio

Fernando Castro es un artista diferente. Sevillano, autodidacta cuando compone y canta sentado ante el piano, alguna vez pensó en ser sacerdote pero acabó siendo militar en la banda del regimiento Soria 9, el más antiguo de Europa, el del capitán Alatriste. La muerte de su madre en 2003 significó un durísimo golpe para Fernando, que se refugió en la música, en unas canciones que hoy se reúnen en sus dos álbumes titulados Fernando Castro y Tres Caídas. Es un artista de especial sensibilidad, romántico, sureño y sentimental, que busca en su vida la inspiración para su obra, reflejada en un álbum Fernando Castro que está producido por el tándem formado por Bob Benozzo (responsable de las canciones África, A María, Carita morena, Entre el sol y la luna y El ángel) y José Ramón Flórez (Perdóname, Intenté todo, A saco, Vivir sin vida, El ayer, Hijo del agobio y Sones de flamenco).

Fernando Castro, sevillano nacido en el barrio del Porvenir el 8 de abril de 1982. “Vengo de una familia humilde. Mi padre era carnicero y mi madre hija de militar”, dice. “Era monaguillo en la iglesia de La Paz y quería ser sacerdote. Allí comencé a tocar el armonio y se me desarrolló el oído al intentar transportar mis canciones. Fue mi primer contacto con la música. A los 18 años ingresé en el ejército y lo combiné con la música. Tocaba en la banda militar del regimiento Soria 9, un emblema de la Semana Santa de Sevilla, y seguía componiendo mis canciones”. Pero cuando apenas tenía 21 años falleció su madre, el padre abandonó a sus seis hijos y la vida dio un vuelco. Se recluyó en la música y afinó su talento como compositor mientras cantaba en La Carbonería, el bar más popular del sevillano barrio de Santa Cruz. “Para sorpresa mía, se llenaba todas las noches. Vendí miles de maquetas con mis canciones”, dice.

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