Bio

La banda nace como el proyecto de cuatro amigos que hacia 1996 vivían en Viña del Mar y los alrededores: los hermanos Max e Ygal Glisser como guitarristas –ambos, antes parte del grupo Lisboa–, el baterista Kamal Lues, y el cantante, bajista y hasta entonces estudiante de arquitectura Cristián Arroyo.

Debutaron con el EP Espuma (1997) antes de presentar el álbum Teledirigido (1998). La banda tenía claro lo que buscaba, y consiguió que el sello Warner trajese desde Argentina al músico Daniel Melero para que les produjera su primer álbum. La sociedad explica en parte la etiqueta de "rock sónico" que el grupo se ganó de ahí en adelante: Canal Magdalena se emparentaba con lo que en Buenos Aires trabajaban por entonces Babasónicos, Juana La Loca y el mismo Melero. El apoyo radial fue discreto, pero los singles "Espuma", "Yo soy el ángel" y "Dulce espera" acumularon el entusiasmo de un creciente público en vivo. Por su abrazo convencido al pop, Cristián Arroyo diría más tarde que Teledirigido "fue un disco adelantado para su época".

En diversas colaboraciones para discos colectivos, la banda tuvo la oportunidad de ganar práctica en la relectura de composiciones ajenas, fuese un poema de Pablo Neruda (Marinero en tierra, 1999), "Mentalidad televisiva" (Tributo a Los Prisioneros, 2000) o "De cuerpo entero", de Violeta Parra (para el tributo colectivo Después de vivir un siglo, 2001). Pero nadie presagió lo que sucedería con su improvisada versión para un antiguo éxito del baladista Franco Simone. En 1999, el grupo grabó "Tú, siempre tú" para el espacio "Raras tocatas nuevas" de radio Rock&Pop, y se encontró con que el tema pasó rápidamente a alta rotación.

A Canal Magdalena no le molestaba en lo absoluto ir de románticos, y el público se dejó seducir. El single "Enséñame", de su siguiente disco, se convirtió en la canción más exitosa de su carrera, una declaración de amor que jugaba con un crescendo melódico y el ideal de la total entrega. La consecuencia lógica fue una intensificación de su agenda en vivo, con conciertos por todo Chile que ocuparon a la banda durante al menos un año. Fue un ritmo valioso, pero que a la larga también los desgastó. En agosto del 2003, Kamal Lues e Ygal Glisser decidieron su salida del grupo. Max Glisser había hecho lo propio mucho antes. Arroyo quedaba, así, como el único integrante original a bordo, dispuesto a demostrar que el nombre del grupo era «más importante que sus integrantes», según dijo entonces.

Nueva formación

El grupo preparó su tercer disco con dos nuevos integrantes: Ignacio Allende (batería) y Daniel Pimentel (bajo). El álbum Aguamiel se editó casi en simultáneo a su presentación en el festival de Viña 2004, y se destacó en radios con el single "Revolución". Firmes pese a los cambios, Arroyo destacó entonces a su banda como una de permanente propuesta: «Lo que hemos perseguido durante años ha sido traducir en sonido nuestras emociones. Ahí está nuestro paradigma, nuestra consigna». La banda promocionó el álbum en paralelo a la primera publicación de un ex Canal, cuando Ygal Glisser mostró hacia fines del año 2004 el disco Educación sentimental, trabajado parcialmente junto a los también antiguos integrantes Max Glisser y Kamal Lues, y el guitarrista Alejandro Gómez (entonces en Solar).

Entre esa fecha y el 2007, poco se supo del grupo, y hasta se asumió su disolución. A fines del 2007, Cristián Arroyo apareció en entrevistas explicando que «cuando nos vimos consumidos interiormente, paramos. Y hemos vuelto con las mismas esperanzas y con el mismo fuego en el alma que cuando partimos». Éstas se han traducido, hasta ahora, en nuevas presentaciones y el anuncio de un nuevo disco para el año 2008, hasta ahora difundido por el single "Fuego".

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